Lo que debes saber sobre la infidelidad



Las infidelidades causan daños en las relaciones que pueden llegar a ser irreversibles. Y es que no es fácil sobreponerse a la desconfianza por muchas promesas que tu pareja pronuncie, ya que siempre podrían existir sospechas dada la pérdida de confianza en el ser querido que una infidelidad supone, y aunque la otra parte esté verdaderamente dispuesta a comprometerse y a cumplir el compromiso de no repetir el desliz, superarlo es cuestión de dos.

Ser infiel es uno de esos problemas por los que podría pasar cualquier pareja, y uno de los considerados más duros y, sin embargo, es también bastante habitual. Hay quienes sostienen que es una cuestión de genes, de cultura, de machismo y roles patriarcales, o simplemente de egoísmo y falta de compromiso. Y es que ciertamente resulta difícil entender este tipo de actitudes cuando se ha jurado un compromiso y un respeto hacia otra persona en una relación de pareja. Porque, ¿por qué no hablar cuando alguien ya no está a gusto? Y si se está bien… ¿por qué hacerlo?

El problema, además, suele estar en el escenario que se presenta tras una infidelidad, de desconfianza, tristeza, inseguridad…. Ninguna persona querría estar con otra que no le brinde una sensación de respeto y de entrega, y esto se suele deber a cómo los seres humanos necesitamos ser comprendidos y queridos por las personas que nos rodean, y especialmente cuando existe amor.



Pero, ¿se puede superar esta situación sin romper la pareja?



La pregunta sería, ¿qué se puede hacer para superarlo y continuar con una pareja que ha sido infiel manteniendo la relación en buenos términos? La respuesta no es fácil, pero sí hay un conjunto de acciones que pueden tomarse y que garantizarían una posible superación, o al menos una intencionalidad sincera:

  • Lo primero es la disposición, manifestar disposición a superar la infidelidad por parte de los implicados.
  • Luego viene el compromiso. Es importante saber que la disposición debe estar en ambos, tanto en la persona infiel como en la víctima de la infidelidad, y en ese nivel debe haber un compromiso de continuar la relación y superar el suceso bajo cualquier circunstancia.
  • Lo tercero es la paciencia, ambos deben tener paciencia. Los sentimientos negativos no desaparecerán por la sola disposición y el compromiso, ya que las heridas tardan en sanar.
  • Por último, la pareja debe mantener una comunicación amplia y constante para monitorear los sentimientos y evitar recaídas.

 

Pero ante todo depende de la persona y de los valores que tenga, así como de su opinión con respecto a este tema. Todos calibramos las acciones y les damos un nivel de importancia en nuestras vidas, por lo que no existe ninguna ciencia exacta para resolver estos conflictos. Uno debe saber si le merece más la pena poner fin a la relación, al sentirse defraudado, o si quiere dar una oportunidad a ese amor que creció con la pareja, reforzando los lazos que la unieron y los posibles problemas que la hubieran debilitado.

Además, para aquellos que se plateen no dejar la relación y ofrecer una nueva oportunidad, es importante saber que existen terapeutas y profesionales de parejas, expertos en la resolución de este tipo de conflictos y que pueden ayudar a seguir adelante a los interesados.

Pero eso sí, es fundamental no olvidar que lo más importante es uno mismo, y que si los sentimientos se han dañado en exceso, es probable que no se recuperen de nuevo en un mismo ambiente y que sea necesario volar hacia otro lugar.