Es muy común encontrar solteros maduros hoy en día. Y es que, ¿quién no tiene un amigo que rehúsa al compromiso o un hermano que trae varias novias a casa y ninguna es seria? La mayoría de los hombres disfrutan de tener parejas igual que las mujeres, pero cuando va llegando la hora de comprometerse, estabilizarse o formar una familia, algunos no terminan de verlo claro o consideran que es demasiado pronto para ellos. Muchos huyen del compromiso por temor a perder su libertad, creyendo que formalizar de verdad sus relaciones les impedirá salir con los amigos como lo habían hecho hasta ahora o disfrutar de la vida. Este miedo al compromiso les hace pensar que no se encuentran ante la mujer de sus sueños, huyendo a marchas forzadas e iniciando de nuevo una búsqueda de alguien, en teoría más acorde a sus intereses, mientras siguen disfrutando en compañía de amigos.

Las causas a este miedo al compromiso pueden ser varias, y una de las más probables es ese ritmo de madurez que tienen los hombres desde que son pequeños, casi siempre al rebufo del de las mujeres en parte por causas genéticas, como la ausencia de la menstruación. Este hecho de madurar más tarde, hace que los intereses de muchas mujeres no vayan acordes con el de la mayoría de hombres de su generación, produciéndose malentendidos y rupturas en parejas por una forma diferente, en ese momento, de ver y de entender la vida.

Si te has encontrado con un hombre de estos, es mejor que no te sientas ofendida por el hecho de no compartir los mismos objetivos. Lo importante es ser conscientes de la persona que tenemos al lado y si nos merece realmente la pena. En caso de que no sea así, será mejor separar los caminos y esperar a que llegue esa persona seria y comprometida que creías ya haber encontrado falsamente. Piensa que formalizar una relación, si alguien está de verdad enamorado, es un paso que no debería costar tanto, y si cuesta, es que quizá no es la persona que de verdad estabas esperando.

 

La importancia de conservar a los amigos

Una de las causas más frecuentes del miedo a las relaciones serias es la idea de que desaparecerá la diversión y los momentos de risas y juergas con los amigos. Pero es importante saber que esta idea no es cierta, y que renunciar a las amistades no es en absoluto necesario ni recomendable. Todo dependerá de la confianza que tengamos con la otra persona, pues el tema de los celos es el que suele estar detrás de este alejamiento de muchas amistades.  Los celos, la desconfianza, la falta de atención, así como otra gran cantidad de factores adicionales similares, son los que hacen que una relación de pareja se estanque y nos lleve a alejarnos de nuestras amistades para evitar problemas con la pareja.

El círculo social que se tiene en una relación decrece, en consecuencia, y se va generando una dependencia que, lejos de favorecer a la relación, la puede afectar aún  más. Es por ello que es sumamente importante que las parejas tengan su propio espacio para compartir con sus amigos o que tengan la madurez suficiente como para compartirlos juntos, que sería lo ideal. No olvidemos que los amigos son aquellos que están con nosotros en los malos momentos, y no solo en los buenos, y que nos ofrecen apoyo, distracción y consejos…por lo que siempre será bueno contar con ellos y tenerlos al lado. Haciendo esto en realidad enriquecemos nuestra relación y la hacemos más fuerte. No olvides nunca que los celos y las desconfianzas no son buenas en una relación, y por ello debemos ser capaces de superar estos malos momentos. Dejar que nos venzan hará que nuestra relación de pareja se vuelva una relación enfermiza y termine destruyendo el amor.

Una pareja es alguien en quien confiamos siempre y que debe mejorar nuestra calidad de vida y no empeorarla. Esa pareja nos debe aportar afecto, amistad, complicidad, alegrías…y por ello termina convirtiéndose en la persona más importante del mundo. Esto no quiere decir, sin embargo, que olvidemos a aquellas otras personas importantes que siempre han estado en nuestras vidas y que deseamos que sigan estando y compartiendo nuestros momentos de felicidad.